Apatía, no tengo ganas de hacer nada

Cuántas veces te habías levantado pensando, otro día más, otro madrugón más, cuándo llegarán las vacaciones, cuando podré estar sin hacer nada… Llegaba el viernes y sólo deseabas zozobrarte entre las sábanas y soñar con lo que anhelabas hacer, pero no lo considerabas, porque no tenías tiempo para ello.

Pasaban los días y te metías en una rutina que acababas odiando, se te había olvidado cuándo fue la última vez que te preguntaste si eras feliz. Pero resulta que llega un día en el que esa rutina que tanto odiabas, se empieza a desvanecer sin apenas darte cuenta, sin avisar, se desliza entre tus dedos dejando unas profundas marcas mientras te abandona, intentas cogerla con fuerza, pero nada, imposible, ya no está. Tus días han cambiado, no son los de antes, no empiezan en el mismo trabajo, no terminan en la misma casa. Empiezas a echar de menos esos días en los que te sentías parte de algo, anhelas la rutina, y te tienes que levantar entre pilares derruidos, sueñas con volar, salir corriendo con un billete de solo ida, vuelven a tu cabeza esos deseos que antes tu rutina no te dejaba realizar, y ahora tienes tiempo, pero no ganas. Te tienes que reinventar. No eres consciente de cómo, es como si esas herramientas que antes podías detectar y definir con claridad estuviesen borrosas, y ya no existiesen.

A ti, que eres fuerte, aunque ahora no lo creas, a tí que puedes rehacer y evolucionar, a ti que te sientes perdido, a ti que estás construyendo nuevos pilares, a ti que la vida te está enseñando a afrontar las adversidades, a ti… No te voy a decir que te levantes, que la vida es maravillosa, y que todo lo que te depara a partir de ahora son cosas buenas y demás pensamientos y frases positivas… A ti, te voy a decir que de todo se sale, y que sólo tú, decides cómo y cuándo. Y cuando lo hagas te darás cuenta de que esa época no fue más que una etapa donde aprendiste y salieron a relucir aspectos de ti, de tú persona, que no conocías.

Desde Lusarreta psicología te damos las herramientas necesarias  para recuperar las riendas de tu propia vida.

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