Por qué ir al psicólogo

Es verdad que cuando tienes problemas, la familia o los amigos pueden ser una opción para desahogarse, pero un psicólogo no tomará parte en el conflicto como algo personal, sino que te ayudará a encontrar las herramientas para poner solución a eso que te impide experimentar tranquilidad en tu día a día, te ocasiona sufrimiento o molestia.

La idea de que ir al psicólogo “es cosa de locos” es algo que debes desechar y te motives a tomar la decisión de contar con ayuda profesional para cerrar ciclos de manera correcta, solucionar problemas del pasado, mejorar el presente, centrarte en el futuro… son sólo algunos de los motivos para ir a una consulta.

¿Ir al psicólogo es cosa de locos?

Como ya se mencionó, lo primero que debes hacer es olvidarte del concepto de que cuando vas al psicólogo es porque “algo no va bien en tu cabeza”. Debes pensar que se trata de una forma de hacerte cargo de tus propios problemas, aprender de las experiencias vividas y seguir adelante.

Seguro que vas a una peluquería para que te corten el pelo o a un centro de belleza para que te hagan una limpieza de cutis o disfrutar de un buen masaje que te hará sentir como nuevo. Lo mismo pasa con la mente, también necesita cuidados especiales que solo encontrarás en una consulta psicológica.

Puede que no sea sencillo tomar la decisión de buscar ayuda profesional y necesitarás mucha determinación, pues es algo que hay que tomar en serio. Si tienes emociones, sentimientos o pensamientos de los que eres consciente que necesitan cierta atención para sentirte bien, lo mejor es dar ese paso para ir por primera vez a la consulta de un profesional.

Recuerda, esto no significa que seas débil o tus pensamientos te hayan derrotado. Más bien todo lo contrario, pues en ocasiones es imposible hacerse cargo de lo que sucede por uno mismo, para eso es la terapia. Y reunir el valor para asumir que no puedes solo y dar el paso, es de valientes.

No creas que una vez que comiences a ir tendrás que continuar toda la vida yendo a terapia, cosa que tampoco está mal. Pero ten claro que tú decides cuándo dejarlo, una vez que sientas que has podido solucionar lo que te llevó ahí. O, incluso, será el propio psicólogo el que te comunique que ya no necesitas seguir asistiendo. 

Así como no tiene ningún sentido soportar el dolor físico sin acudir al médico, tampoco lo debería tener soportar un dolor emocional y aparentar que todo está bien.

Son muchos los motivos que te pueden motivar a ir a un psicólogo. Pedir ayuda es de personas inteligentes y valientes. Si tienes dudas sobre si necesitas tomar esa decisión o no, este artículo te ayudará a tomarla y saber si es el momento. 

Presta atención a algunos de los motivos que deben incentivarte para acudir a terapia.

Hablar te hará bien

Un psicólogo está presto a escuchar al paciente para que sea él quien se dé cuenta por sus propios medios de cuáles son sus errores o la situación que está afrontando. Expresar las emociones es fundamental para las personas y el tener a alguien que se dedique a escucharnos es un motivo para seguir hablando.

Es un espacio para ti

Pasar el día trabajando, dedicándote a las tareas del hogar o cumpliendo otras obligaciones, hacen que ir al gimnasio, al salón de belleza o, simplemente, darte un baño, sean placeres que, por falta de tiempo, no puedes hacer.

Todos nos merecemos un espacio para la tranquilidad y la terapia es como un masaje terapéutico para el alma. Toma la decisión de tener una sesión para conseguir ese merecido espacio y solucionar tus problemas. Date la oportunidad de mejorar tus relaciones con los demás y contigo mismo.

Conseguirás otro punto de vista

Gracias a sus estudios, los psicólogos tienen la facultad de ofrecer a sus pacientes distintas opiniones, puntos de vista y valores, desde un ángulo más objetivo. Sin mezclar sus emociones como lo haría un amigo o familiar.

Desde una óptica distinta, vas a conseguir una explicación que servirá para que  de forma diferente. Esto va a ser de gran utilidad para que avances, modifiques tus conductas negativas y te sientas a gusto con tu persona.

Tendrás herramientas necesarias

El psicólogo no te va a decir que hacer o no. Te va a ayudar para que seas tú mismo, como individuo, quien aprenda a encontrar los métodos que te servirán para mantener bajo control y comprender tus emociones. Vas a aprender a identificar lo que te sucede, visualizar la situación y, por último, vas a actuar en consecuencia.

A continuación os dejamos un vídeo en el que os explicamos todas las razones por las que puedes acudir a un psicólogo.

Son muchos los beneficios que se obtienen al ir a terapia psicológica y son muchos los motivos para acudir en busca de esa ayuda. Si estás sufriendo o conoces a alguien que pueda necesitar ayuda, no dudes en contactar con nuestro centro de psicología en Bilbao.

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