Qué hacer en caso de acoso laboral o mobbing

El trabajo es un componente central de la vida de los seres humanos. Permite satisfacer las necesidades económicas, favorece el desarrollo social, de salud y de diferentes actividades complementarias. Cuando una persona trabaja suele sentirse autosuficiente, capaz, que pertenece a algo y, sobre todo, útil.

Estar a gusto en el trabajo se ha convertido en un verdadero desafío hoy en día. Un fenómeno global que degrada y suele causar mucho daño desde el punto de vista psicológico es el acoso laboral o mobbing.

En las siguientes líneas se explicará en qué consiste el acoso laboral, cuáles son sus principales características, los efectos que produce en la víctima y qué hacer en estos casos de mobbing.

¿Qué es el acoso laboral?

El acoso laboral o mobbing consiste en una acción recurrente en la que una persona humilla, amedrenta o intimida a otra sin importar la relación jerárquica que tenga. Dicho comportamiento de acoso, atenta contra la integridad, autoestima o incluso seguridad de la víctima.

Las víctimas pueden sufrir el mobbing de distintas maneras, sea a través de la provocación, el aislamiento, la exclusión, ataques verbales o físicos. Estas actuaciones reiteradas de acoso laboral pueden evidenciarse ampliamente frente al resto del personal laboral o hacerse de manera discreta y sutil. En cualquier caso, las consecuencias del mobbing suelen ser devastadoras.

Características del acoso laboral

Las principales características del mobbing son:

  • Se produce de manera sistemática: La conducta acosadora se produce de manera reiterativa, persistente y durante un tiempo prolongado contra la víctima.
  • Tiene un objetivo definido: Su principal interés consiste en hacer daño a la víctima, destruir su reputación y relaciones sociales. Acosarla a tal grado que impida el desarrollo oportuno de sus actividades y finalmente decida abandonar el trabajo.
  • Intervienen mínimo dos actores: Por un lado, la persona acosadora y por el otro, la o las víctimas.
  • Se presenta en distintos niveles: El hostigamiento o acoso laboral puede evidenciarse horizontalmente (entre el personal del núcleo laboral), vertical descendente (desde una posición jerárquica superior hacia una persona trabajadora en una posición inferior), vertical ascendente (subalternos hacia una persona de dirección) y mixto (combina una o varias de las anteriores).
  • Ocurre en el trabajo: Las situaciones hostiles ocurren en el trabajo, en el ámbito laboral..

Consecuencias psicológicas del acoso laboral

El acoso laboral ha sido considerado como un serio problema de salud pública. Por lo que, la conducta del acoso laboral, tiene consecuencias importantes en la víctima desde el punto de vista físico, social y, en especial, el psicológico.

A nadie le gusta ser maltratado o denigrado de ninguna manera. El cansancio, nerviosismo y hasta los problemas de sueño se hacen evidentes en las víctimas. El personal trabajador acosado sufre de ansiedad, depresión e irritabilidad. Muchas de las víctimas empiezan el equivocado camino del abuso de las drogas o el alcohol.

Otras víctimas, suelen sentirse tan abrumadas por el mobbing que llegan a tener sentimientos de suicidio. La autoestima disminuye drásticamente y la víctima suele aislarse y retraerse. Evidentemente, además del perjuicio a la vida y la salud, todo esto afecta su desempeño laboral. Experimentar una situación traumática puede dar lugar a muchos problemas.

En casos así, lo último que debes hacer es sufrir la situación en silencio. Siempre puedes contar con manos amigas que te ayudarán a afrontar la situación y/o a darte el valor que mereces. No obstante, salvo que estas personas sean psicólogos, son una buena salida pero no la mejor.

Un psicólogo te ayudará con más criterio a identificar los motivos de esta situación. Esta figura no sólo escuchará tu problema sino que te explicará el porqué del comportamiento de los agresores

Aunque nadie tiene derecho a ejercer violencia ni siquiera verbal sobre nadie, verás que con un cambio propio, la situación se puede revertir. Tanto que incluso puede ser un nuevo punto de partida en la relación con tu hostigador. 

Su ayuda no solo repercute en un mayor bienestar general, sino también en una mayor productividad laboral.   

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